Cuando llegué a casa pasé a la entrada y me descalcé, me quite las sandalias y las deje a un lado, estaban llenas de barro, a Kate no le gustaría que manchara la casa.
Pasé al salón de mi casa, estaba medio vacío, tenia un enorme sofá blanco y una televisión enorme encima de la chimenea. Había una mesa de comedor de madera y varias sillas forradas en cuero blanco.También pusimos un par de alfombras y un par de cuadros mios.
Me acerqué a uno de los cuadros, salía Kate andando por el prado que hay como a tres kilómetros de aquí, hay muchos prados cerca de casa y a mi hermana le gusta ir a recojer flores y a ''hacer picnics''.
En el cuadro salía andando hacia mi, sonriendo, tocándose el pelo y agarrándose ese fino vestido blanco que tanto le gusta,llevaba una preciosa corona de flores blancas y azules, sus ojos brillaban y su rubia melena también.Toda ella brillaba a la luz del atardecer.Ese era mi cuadro favorito, repasé con mis dedos la dedicatoria:
-Para mi Kate, te quiere Alice.
En ese momento volví a ese día a ese momento en el que ella corría por el prado y yo la observaba desde la manta que puso en el suelo aquel día, a Kate le gustaba hacer picniks y ese día era mi cumpleaños y decidió hacer uno.
Era un pequeño prado muy difícil de encontrar que a ella le encantaba había muchas flores y muchos arboles que daban sombra, era perfecto.
Ese día decoró el prado con farolillos azules, ya que es mi color favorito, puso luces para cuando anocheciese y llevó una bonita manta azul con bordados blancos, era antigua pero estaba muy bien conservada; Llevó una cesta con flores como las de su pelo enganchadas en el mimbre, dentro solo llevaba mi cámara de fotos y un regalo para mí.Fue el cumpleaños perfecto.
Volví al salón.
Casi todos los cuadros del salón eran de mi hermana, a ella le gustaba posar y a mi fotografiarla para luego pintarla.
Ella era hermosa y me gustaba demostrárselo, me gustaba decirle que la quería de la manera que mejor sabía.
Ya era tarde cuando kate apareció por la puerta, yo estaba leyendo.
-Hola
-Hola Kate,donde has estado?-me levante y me acerque como un rayo a ella-.
-eh...-sacó una pequeña bolsa dorada en la que ponía el nombre de una joyería muy cara de la zona.
-Que has echo?-me reí
-Toma-sacó una pequeña cajita, la abrí y era un colgante, era un corazón de zafiro muy pequeño en el que ponía ''Forever''.
-Esto...un colgante?
-Para tu pulsera, me agarró la muñeca derecha, donde llevaba esa pulsera de oro blanco que me regaló por mi cumpleaños pasado, me dijo que era para que en cada momento especial le colgásemos un colgante para recordar, cada una en nuestras respectivas pulseras.De eso hacía ya muchos años y cada dos cumpleaños comprabamos unas nuevas. En la mía no había ningún colgante, solo una K, ella llevaba una A.
-Por que Kate?¿Por qué ''Forever''?
-Porque hoy es el día en el que me has prometido que siempre estaremos juntas-Cogí el colgante y me lo coloqué en la pulsera.
-Te quiero Kate
-Lo sé.
Tu me sonries con una mirada, yo te desvisto con la misma ♥
Letras desde el corazon, o desde el alma, o desde donde vengan, con todo mi amor.
lunes, 12 de septiembre de 2011
domingo, 21 de agosto de 2011
Promesa
El bosque estaba tranquilo,mis pies descalzos caminaban por la tierra mojada, mientras caminaba, escuchaba como los pequeños animales correteaban asustados al verme, escuchaba el viento, las hojas cayendo de los arboles, la tierra entre mis dedos, nada se escapaba a mi fino oído.
Las gotas de sangre caían por mis finos labios...había sido una buena caza.
No supe la hora que era hasta que llegué a un pequeño claro en el bosque y vi que estaba amaneciendo, podían ser las 7:30 pm.
Continué caminando, ahora entre flores silvestres, me percaté en una que me llamó la atención, tan azul como los ojos de mi hermana Katherinne.La cogí y me la coloqué en el pelo.
-Kate-Pensé.
Al verme caminando sola y me pregunte donde estaria mi hermana, cuando, antes de poder llamarla una brisa me revolvió el pelo, una vampira rubia con el pelo liso, un poco alborotado y con pequeñas ramas en él se asomó detrás de un arbol a veinte metros de mi. Noté el movimiento de su pelo y el brillar de sus ojos azules.
De repente me quede inmovil, mi cuerpo se paralizo pero mi mente viajó, viajó al momento en el que ví a mi hermana nacer, esos ojos, esos preciosos ojos azules me recordaron el momento al que la ví y pronuncié su nombre por primera vez, sin saber aún que ese seria su nombre.
-Kate-Dije entre susurros...mi mente volvió a mi cuerpo cien años después.
-Kate-repetí-te pillé.-Giré la cara hacia ella, se escondió pero sabia que la había visto, de nuevo mi pelo se movió fue un movimiento mas seco, más rápido que el anterior, ella estaba mas cerca de mí.
-Bien, por esta vez me has ganado, pero no creas que esto va a ser todos lo días-Se reía.La risa de Kate es el sonido mas hermoso que podías escuchar, estaba por encima de unas dulces notas de música, antes de escuchar a un bebé sus primeras palabras, la brisa en verano...Nada era comparable a mi Kate.
-Esta bien Kate mañana lo repetiremos.
-¿Me lo prometes?
-Claro que sí.
-Oye Alice...¿estás bien?-Levanté la cabeza y la miré,no era más alta que yo pero si mucho mas hermosa.
-Estoy bien,¿ por qué lo preguntas?
-Estás ausente y nunca quieres hablar.
-Kate me gusta pensar, ya lo sabes.
-Sí, si que lo sé pero es diferente, ya no piensas en lo mismo.
-Kate te dije que no...-antes de que acabase ella me respondió
-No quería hacerlo pero es que...estaba preocupada.
-No tenías por qué.-Su cara mostraba una expresión extraña, no era la normal en mi hermana pequeña, su expresión mostraba las ganas que tenía de llorar, estaba triste y era por mi culpa.
-Dime que no te vas a marchar-Kate me lee los pensamientos solo a mí, creemos que no lo hace con nadie más, porque nunca la he dejado intentarlo, la he enseñado a ''apagar'' sus poderes cuando no es el momento.Hace un par de meses estaba un poco triste y pensaba en marcharme y pensar más aún en que era lo correcto, debía cuidar de Kate pero no sabía si yo era lo adecuado, ella es muy supceptible a que mi ánimo le afecte de forma directa, pienso que debe de ser por que soy su hermana de sangre, no lo sé.
-No me marcharía nunca Kate, sabes que no lo haría
-Y ¿por que pensabas esas cosas?-Cada vez estaba mas triste
-Porque pensé que dada la situación iba a ser mejor para las dos-Se paró en seco y me agarro de brazo.
-Ni se te ocurra decir que yo estaría mejor sin tí porque no es cierto.-Ahora gritaba-Prometeme que siempre estaremos juntas
-Estaremos juntas hasta el fin de nuestra existencia.-Volvió a andar y cada vez aceleraba más, la perdí entre lo árboles.
Al rato yo continuaba andando por el bosque cuando me fijé en un árbol en el que ponía:
-Kate esperame en casa, tengo cosas que hacer.Te quiere Kate-Al verlo arañé el tronco por si algunos excursionistas paseaban por la zona creyeran que fue obra de un animal.Miré la flor que tenia en el pelo la cogí y pense:
-Hasta el fin de nuestra existencia, te lo prometo.-Eché a correr y a esquivar arboles de vuelta a casa.
miércoles, 17 de agosto de 2011
Prologo ♥
Era como estar sin aire,sin poder respirar.Era como estar bajo el agua y que el oxígeno se acabe.
Tus pulmones arden, tu cuerpo se bloquea y solo puedes pensar en intentar salir a flote.
Todo se vuelve oscuro hasta que lo ves, ves la luz reflejada en la superficie del agua y te das cuenta que hay una oportunidad,una esperanza, por pequeña que sea te das cuenta de que tienes que hacer un último esfuerzo para sobrevivir.
Tus manos se estiran arrastrando a tus brazos, tus dedos intentan tocar ese rayo de luz que se filtra por el agua.
Y ahí está, ese último suspiro,ese ultimo movimiento que hace que tus pulmones moverse una última vez.
Con ese poco de agua subes,sacas las manos y tocas la superficie, sacas la cabeza y el fin respiras y ves como tu cuerpo se relaja de nuevo y sientes como la vida te da otra oportunidad.
Eso era él para mí,ese rayo de sol, lo que hizo que a mi cuerpo estirarse y llegar a tocar la superficie, mi ultimo pensamiento, esa esperanza por sobrevivir y sobre todo,mi último suspiro.
Sin él esa carcel en la que me encontraba no importaba,no merecía la pena seguir viviendo, nada tenía sentido si él no existía.
No me hubiese importado morir en ese momento, mientras que ese terrible dolor me recorria todo el cuerpo.
Nada me importaba hasta que lo escuche respirar, susurrar mi nombre en sus pensamientos -Alice-pensó-No tengas miedo, no yo lo tengo, te quiero-
Después de eso me mostró lo que necesitaba ver en ese momento, que el estaba bien, y algo más, la primera vez que me vio, lo que sintió.
Comprendí que no podía morir, no en ese momento, no así, tenía que protegerlo.
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